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Estos últimos días Miradas al Mundo ha estado en la aldea de Dembanje supervisando el trabajo de la escuela, el ultimo pozo que se ha hecho y las obras de una nueva escuela que se está construyendo en Sara-Ganael.
La escuela de Dembanje estaba recién pintada y funcionando sin problemas.
En Guinea los profesores llevan tres meses de huelga porque el gobierno les debe hasta dos años de salario y no pueden soportar mas esta situación. En el sector de Ganadu solo esta funcionando nuestra escuela y la  escuela de otra ong, ya que nosotros nos hacemos cargo de los salarios.
 

Se han repartido pizarras a los niños, para que aprendan  jugando. Ha sido todo un éxito, las caritas de felicidad nos emocionaban. Se lo pasaban genial al tiempo que aprendían las letras, las silabas y las sumas. Llevamos con nosotros a Sam, estudiante de Senegal, que trabajó de  profesor en su aldea e implantó este sistema que se usa en Senegal con mucho éxito desde hace muchos años.
 
 
 
El trabajo de seguimiento que el director hace a los niños es impecable. Va a hablar a cada familia para saber la situación de cada niño.  Anima a los padres a enviar a sus hijos e hijas a la escuela y supervisa la salud de cada niño. Muchos apenas comen y a veces es el propio profesor quien lleva algo para ellos, como en el caso de Fátima Balde, una niña de 8 años que se quedó huérfana hace dos años  y vive con su abuelo en unas condiciones muy extremas. Para Fátima la escuela es el mejor momento del día, donde llega con una gran sonrisa que no abandona hasta su salida.

Tenemos estudiantes que se hacen 15 km andando para ir a Bafata a la escuela, algunos viven en la misma ciudad pero solo pueden comer una vez al día porque la familia que los acoge no tiene medios .Querer estudiar en Guinea Bissau es todo un reto, una meta a la que cada día los niños y jóvenes se enfrentan con muchísima dificultad pero con unas ganas que están por encima del cansancio, los kilómetros  de distancia, el hambre…¡¡para mi  ellos lo merecen todo!!
Nosotros vivimos en países donde la educación es un derecho. Pero muchos jóvenes no quieren estudiar, no se valora la importancia del tesoro al que acceden sin ningún tipo de esfuerzo.
En África la educación es un privilegio al que pueden acceder pocos, y para ello, tienen que trabajar duro para poder pagársela, ellos y sus padres.
Pasan hambre, caminan hasta muy lejos por las distancia de las escuelas, y carecen del material necesario. En universidades como la de Dakar que tiene mucha demanda de estudiantes, hay muchos estudiantes que duermen en la calle alrededor de la universidad,  porque no pueden siquiera pagar el alojamiento.
Miradas quiere apostar fuerte por la educación y por las oportunidades, para poder tener unos jóvenes con futuro que cambien este país.

La educación es la mejor arma para cambiar el mundo.

 

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